Vale, sé que las respuestas a los examenes I, II y III no os ha gustado tanto, pero lo siguiente es realmente un desafío contra la lógica humana. Bueno, supongo que es el último recurso que queda después de no haberse estudiado mucho: Caer simpático al profesorado.
Para empezar, si al profesor se le ha olvidado parte de enunciado, siempre lo puedes añadir tú mismo:
Si es un poco miope, ayudale a encontrar lo que busca:
Si es profesor de mates y de Inglés a la vez, simpre se puede operar a base de sílabas:
Pero si lo que te sobra es el cuaderno, siempre se puede aprovecharlo un poco:
Si la impresora del profesor esta un poco raríta, poniendo letras en sentido horizontal, siempre es perdonable. Pero ¿si él puede, porqué tu no? :
Nota: Esta entrada tiene la etiqueta de “Para ellos”, lo cuál significa que puede contener mensajes machistas. Ojará que todos tuvieramos el poder de Mel Gibson en la película “En qué piensan las mujeres”
Visitando al blog de un amigo me tropezé (Sí, me tropezé) con el siguiente vídeo. Al principio parecía un tipo normalito de esos que te encuentras por el bar, pero parece que no. De hecho, se ve que el siguiente vídeo tuvo tanta fama que apareció en la portada de “20 Minutos” el 26 de diciembre del año pasado. Muy bueno.
Estas son las letras:
Me muero por vivir en un piso de treinta metros. Es sencillo de limpiar y en muebles me ahorro un huevo. Me muero por vivir en un piso de treinta metros. Es muy fácil encontrar lo que se te cae por el suelo.
Vivo en un piso que es más pequeño, que el recibidor de Zapatero. Duermo en un saco de montañero que extiendo encima del fregadero. El vater es la silla del ordenador, y uso el microondas como cajón. No cabe un colchón y si viene mi chica hay que salir al rellano para hacer el amor.
Me muero por vivir en un piso de treinta metros. Para qué queremos más si pasas el tiempo durmiendo. Si aprietas bien la ropa y tiras el lavavajillas. Habrá sitio para todo y aún te sobra pa una silla.
Para pagarlo, ningún problema, para eso están las hipotecas. Ay mi mamuchi lo que le espera, me emanciparé a los cuarenta. Antes con el gordo tenías pá una mansión, y ahora no te da ni para el balcón. Curro como un mandril. Y qué dirán mis hijos cuando vean que en herencia les dejo un cuchitril.
Me muero por vivir en un piso de treinta metros. No debe estar nada mal si tanto gusta en el congreso. Si quiero diversión montaré fiestas en mi zulo. En las que vendrán coleguis que tendrán que entrar por turnos.
Cuando me case y tenga familia tendrá que vivir en la cocina Y como me salga un crío obeso deberá dormir pegado al techo
Yeh, tíos, ¿Qué hacéis con vuestras sentadas? ¡Si el gobierno pasa de firmas y de manifestaciones! ¿Qué no veis que siguen cobrando igual? Haced como yo, nenes. Resignaos, y pedid al Señor que provea porque nadie más lo va a hacer, chavales.
Los multipropietarios se rien de mí y yo como plebeyo debo sufrir. Ves las inmobiliarias que especulan con el precio y nosotros como idiotas les decimos que sí.
Me muero por vivir en un piso de treinta metros. Así caben más vecinos por cada hectárea de suelo. Te enteras de los cotilleos del que vive al lado Y a las seis de la mañana al del quinto dando saltos.
Me muero por vivir en un piso de treinta metros. Y dejarme los ahorros en un calabozo de esos. Aunque pase media vida dando la mitad del sueldo. Me tendré que conformar pues no queda otro remedio.
Si os interesa más sobre este triunfito, echad un vistazo a su página. No os defraudará.
Un presidente africano visita Rusia. - Su estancia está llegando al final. Ahora tienes que jugar nuestro deporte tradicional: La ruleta rosa. El africano, hombre orgulloso proveniente de una casta guerrera, se traga el miedo, gira el cargador y aprieta el gatillo. El compartimento está vacío.
El ruso le devuelve la visita. - Ahora es el momento de que usted pruebe nuestro juego, la ruleta africana. Aquí tiene las mujeres más bellas, cada una de una tribu diferente. Cualquiera de ellas le dará sexo oral. - Pero este juego no hace falta ser valiente.
Con una sonrisa, el embajador africano le contesta: - Una de las tribu es caníbal.
En un colegio de enseñanza media, una profesora recuerda a su clase que al día siguiente tendrán su examen final. Les dice que no hay excusa para no presentarse, a excepción de una enfermedad grave o el fallecimiento de un familiar directo. Un vivo de esos que no faltan en esas clases y que se sientan al fondo se levanta y pregunta en tono jocoso:
- ¿Y qué pasa en caso de extremo agotamiento sexual?
La clase entera rompe a reír y le aplaude.
Cuando todo vuelve a la normalidad, la profesora sonríe y le responde:
Con más apariencia de pollo que un robot, ha sido diseñado este simpático bailarín por Hideki Kozima, del Instituto Nacional de Tecnología de la Información y las Comunicaciones de Japón. Tiene dos cámaras por ojo y un micrófono por nariz. Pero lo más impresionante es que es capaz de bailar a ritmo de música moviendo su (pequeñito) cuerpo a ritmo de música y además con mucho estilo. Al pesar de que esta diseñado para explorar las interacciones con los niños afectados por el Síntoma de Down, seguro que cuando se comercialice más de uno se lo llevará a casa como mascota. ¡¡Yo ya estoy deseando!!
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